La trampa parlamentaria que nadie contó
Henrique Capriles denunció que los diputados opositores recibieron el proyecto de ley de minas minutos antes de la sesión donde se aprobó en primer debate, sin tiempo para leerlo o entenderlo.
Así, la oposición optó por salvar el voto, una señal clara de que no apoyan algo que se les impuso en plena oscuridad.
¿Por qué esto cambia todo?
Es imposible debatir con información oculta a último momento. La mayoría chavista volvió a usar su mayoría para aprobar una ley clave, evitando cuestionamientos o análisis críticos.
La ley de minas, que busca atraer inversión bajo el manto de «garantías jurídicas», fue impulsada aceleradamente por el régimen, tras un giro en sanciones de EE UU relacionadas con el oro venezolano.
Las consecuencias que no dicen
- El diálogo parlamentario queda anulado por la opacidad y la prisa.
- Se consolida un control absoluto en un sector estratégico para la economía y la seguridad nacional.
- La oposición queda atrapada en un juego donde la legalidad es solo fachada.
¿Qué viene ahora?
La ley debe pasar por consulta pública, pero con el ritmo impuesto y el control del régimen, ese proceso corre el riesgo de ser un mero trámite.
Es clave vigilar cómo se implementa y qué actores reales terminan controlando la industria minera, fundamental para la recuperación económica y la soberanía del país.
Capriles lo dijo claro: defenderán la mejora económica real, pero no a costa de convertir al Parlamento en un sello para proyectos que desconocen sus implicaciones.