Venezuela desafía a EEUU en la OMC por paralizar la justicia comercial global
Venezuela lanza un fuerte reclamo en la OMC contra Estados Unidos
En medio de un escenario tenso y cada vez más fragmentado, Venezuela llevó una dura acusación sobre la mesa de la Organización Mundial del Comercio (OMC): responsabilizó a Estados Unidos por obstaculizar el sistema global de justicia comercial y atentar contra la soberanía nacional.
¿Qué pasó y por qué importa?
El reclamo central gira en torno a una operación militar dentro del territorio venezolano el pasado 3 de enero, que terminó con el secuestro del presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores. Para Venezuela, ese acto evidencia una violación directa a su soberanía, y más allá, un elemento simbólico de una estrategia que amenaza la integridad del comercio internacional.
La parálisis del Órgano de Apelación, el talón de Aquiles del sistema
Esta denuncia llegó en un contexto delicado: la negativa de Estados Unidos a nombrar jueces para el Órgano de Apelación de la OMC —la última instancia para resolver disputas comerciales— ha congelado su funcionamiento desde 2019. Sin miembros activos desde finales de 2020, este órgano clave está paralizado y sin quórum.
Venezuela advierte que esta paralización ha sido aprovechada para imponer medidas unilaterales, que violan normas internacionales y ponen en riesgo la soberanía de países.
¿Un cambio de reglas o imponer la fuerza?
Con firmeza, la delegación venezolana rechazó cualquier intento de sustituir un sistema basado en reglas por uno dominado por la fuerza y la imposición unilateral. En juego está no sólo cómo se resuelven los conflictos comerciales, sino la estabilidad misma del orden internacional.
¿Qué sigue para el comercio global?
La sombra de esta disputa eleva la incertidumbre en la OMC sobre el futuro del sistema de resolución de conflictos. Mientras el Órgano de Apelación permanece bloqueado, los países enfrentan un escenario más fragmentado y con menos mecanismos de arbitraje efectivo.
La pregunta abierta es clara: ¿logrará la OMC superar este escollo o veremos un cambio irreversible en las reglas que rigen el comercio mundial?