¿Caos en la frontera? Filas eternas para entrar a Colombia expuestas
Fila de hasta 315 metros para ingresar a Colombia: la cara oculta del paso fronterizo
Este martes 3 de marzo, a las 9:00 a.m., se registró una fila interminable de vehículos para cruzar el puente internacional Simón Bolívar, el paso fronterizo más utilizado entre Venezuela y Colombia.
Con una cola que alcanzó los 315 metros, la congestión afecta directamente el tránsito habitual de más de 15.000 vehículos diarios, predominando las motos, que dominan el paso binacional.
¿Qué revela esta situación?
Esta demora no es un problema menor. Señala falencias en la operatividad y control en un punto crítico para comercio y movilidad. La economía regional depende de un tránsito ágil, y esta lentitud impacta actividades comerciales y cotidianas a ambos lados de la frontera.
Los puentes internacionales, abiertos oficialmente desde las 6:00 a.m. hasta las 9:00 p.m. (hora venezolana), enfrentan hoy un cuello de botella que evidencia falta de coordinación y planificación.
¿Qué puede seguir?
Si no hay cambios en la gestión del cruce, estas filas podrían volverse más comunes. El resultado: más pérdidas económicas, presión sobre instituciones migratorias y mayor frustración ciudadana. La seguridad y el orden en la frontera están en juego, y solo un ajuste riguroso de operatividad puede evitar que esta situación se agrave.