¿Libertad en pausa?
Tras la captura de Maduro, muchos se preguntan: ¿realmente importa la libertad de los venezolanos a quienes tienen el poder? La respuesta, al ver cómo actúan los protagonistas, parece más compleja de lo que esperábamos.
El poder por encima de todo
Delcy Rodríguez no oculta su objetivo principal: mantener el poder a toda costa. Ese dominio que logró imponer es producto claro de la violación a la soberanía nacional y en la práctica significa miseria y persecución para quienes viven bajo ese régimen.
¿Y desde afuera?
No faltan quienes dudan que Donald Trump tuviera como verdadera prioridad la libertad o la recuperación democrática de Venezuela. De otro modo, ¿por qué el régimen seguiría intacto tras su mandato? La liberación de presos políticos, aunque parezca avanzar, esconde condiciones que limitan sus derechos fundamentales: prohibición de salir del país, constantes presentaciones judiciales y la obligación de guardar silencio.
Presos sin libertad real
- 266 excarcelados hasta hace poco, pero sin derechos plenos.
- Restricciones que mantienen el control sobre ellos.
- El régimen sigue al mando aunque Maduro esté detenido.
Claros mensajes contradictorios
Ricardo Hausmann señaló que, según declaraciones, Washington estaría satisfecho con Delcy y su grupo. Esto abre una incógnita feroz: si la libertad fuera realmente prioridad, ¿por qué no demolieron ese régimen? Hausmann cuestiona que se justifique la represión con el temor a la desestabilización: “¿Es la opresión la fórmula para estabilizar?”
La cruda realidad que vivimos
Para la mayoría, queda claro que la privación de derechos fue la causa del colapso: la devastación de la economía, el desmoronamiento petrolero, la diáspora masiva y miles de presos políticos que aún hoy pagan un precio injusto.
Un llamado urgente
Este es un momento decisivo para debatir no solo entre líderes e intelectuales, sino entre todos los venezolanos que sienten en carne propia que nada ha cambiado realmente a pesar de las apariencias. Es tiempo de desafiar al régimen y a sus aliados para abrir un camino auténtico hacia la transición política.
¿Qué debe ocurrir?
- Libertad total para todos los presos políticos sin condiciones.
- Garantías para el regreso de venezolanos en el exilio, sin miedo a represalias.
- Desarme y erradicación de colectivos armados.
- Plena vigencia de la Constitución y respeto absoluto a la libertad de expresión.
Solo así se abrirán señales reales de transición y esperanza para reconstruir la institucionalidad y recuperar la libertad que millones anhelan.