¿Hasta cuándo tolerar a quienes amenazan nuestra libertad?
El peligro de una tolerancia sin límites
En 1945, Karl Popper advirtió algo que sigue vigente: tolerar sin límites a quienes promueven la intolerancia es el camino hacia la destrucción de la sociedad.
No se trata de censurar ideas incómodas, sino de detener a quienes rechazan el diálogo y apelan a la violencia o la exclusión.
Un problema vigente en Venezuela
En nuestro país, la llamada "tolerancia" se usa como consigna vacía. ¿Queremos realmente aceptar discursos que excluyen a sectores populares o incitan al odio bajo la excusa de la pluralidad?
John Rawls dejó claro que la justicia solo permite tolerar a los intolerantes mientras no amenacen las libertades básicas de los demás.
El riesgo de la ingenuidad política
Esto no es solo teoría. Robert Michels advirtió que incluso quienes promueven la democracia pueden terminar concentrando poder y excluyendo voces críticas.
Para quienes apostamos a la transformación social, la clave está en no confundir tolerancia con ausencia de límites. Defender la convivencia exige definir qué no se puede permitir: persecución, discriminación y violencia.
La pregunta que pocos se hacen
¿Hasta cuándo seguiremos permitiendo que quienes promueven la intolerancia destruyan la democracia desde adentro?
Tolerar a quienes no toleran no es valentía, es renunciar a la responsabilidad histórica. La democracia no es neutral frente al odio, sino que se sostiene con una defensa activa de la dignidad y la igualdad política.