Consulta Popular 2026: ¿Decisión del pueblo o control desde las bases?
8 de marzo: consulta popular entre movilización masiva y control político
Diosdado Cabello, figura central del PSUV, ordena la movilización de comités de base para asegurar voto masivo en la primera consulta popular nacional del domingo 8 de marzo, día simbólico por ser Día de la Mujer.
En el estado Sucre y a nivel nacional, la estrategia ya está en marcha. Decenas de miles de proyectos —más de 36.000 desde distintas bases— serán sometidos a votación, supuestamente para que el “pueblo decida”. Pero la realidad es otra: detrás de esta llamada a la participación, existe una estructura organizada para garantizar que solo los proyectos afines a la agenda oficial ganen.
Una consulta “del pueblo” con controles desde el poder
Más de 5.300 circuitos comunales están involucrados, pero muchos de ellos controlados por grupos alineados al PSUV. La invitación a movilizar «al menos 30 personas por centro de votación» es poco menos que una orden para asegurar resultados ya preestablecidos.
Este mecanismo pretende dar una apariencia de participación popular, pero quienes diseñan y vigilan estos procesos son los mismos que moldean las listas y proyectos, priorizando temas que fortalecen su discurso, especialmente en economía y ciudades humanizadas, áreas con impacto directo en el control territorial.
Lo que nadie está advirtiendo
Esta consulta popular no es un ejercicio democrático genuino. Es una consolidación de estructuras paralelas que cementan la influencia del partido oficial sobre territorios y decisiones públicas. Lo que viene no es solo un resultado electoral, sino un mayor cerco institucional sobre cualquier iniciativa fuera del guion oficial.
¿El efecto a futuro? Consolidación de un sistema monolítico en el que el “pueblo” es convocado a votar, pero no a decidir. La verdadera consulta popular, con espacio para opciones diversas, sigue siendo una asignatura pendiente.