Política eléctrica en Portuguesa: 37 transformadores, ¿solución real o parche político?
¿37 transformadores solucionan el problema eléctrico de Portuguesa o es solo una medida cosmética?
En un movimiento impulsado por la llamada «agenda 1×10 del Buen Gobierno», Corpoelec instaló 37 transformadores eléctricos en 11 municipios de Portuguesa. Según el comunicado oficial, 1.691 familias serían las beneficiadas con un servicio más estable y continuo.
Estos equipos, de diversas potencias, llegaron a sectores de Araure, Esteller, Turén, Ospino, Agua Blanca, San Rafael de Onoto, Guanare, Unda, Sucre, Papelón y Acarigua. Además de la instalación, se reemplazaron componentes críticos como cortacorrientes, pararrayos y fusibles en sistemas de baja y media tensión.
¿Por qué importa esto más de lo que parece?
Este despliegue pone en evidencia que la infraestructura eléctrica está en condiciones que requieren acciones urgentes y visibles, para evitar tensiones sociales. Sin embargo, la respuesta llega tarde y fragmentada, sin atacar las causas estructurales que provocan fallas constantes en el servicio.
Los trabajos en un pozo de agua que abastece a 1.150 habitantes de Papelón, donde se instalaron 3 transformadores de 25 kVA y se realizaron ajustes, reflejan la emergencia de un sistema que no da abasto ante la demanda.
¿Qué sigue para Portuguesa y su sistema eléctrico?
Si el enfoque se limita a parches y reparación de daños, la estabilidad eléctrica seguirá siendo incierta. Sin una visión integral y una inversión sólida en modernización y mantenimiento, los apagones y fallas reactivarán la crisis en cualquier momento.
La pregunta que queda en el aire es clara: ¿este despliegue beneficia a la gente o es parte de una estrategia para conservar una narrativa de “eficiencia” que no mejora realmente la vida diaria?