Cuba en Oscuridad Total: Apagones Superan Máximo Histórico

Cuba enfrenta la peor crisis energética de su historia

Este lunes, el 64% del país quedó sin suministro eléctrico, superando el récord anterior. Apagones de hasta 20 horas diarias paralizan la vida cotidiana y la producción.

Una caída sin retorno

El sistema eléctrico cubano ya no soporta ni sus necesidades básicas. La industria y los hogares quedan a oscuras permanentemente. La crisis energética se ha convertido en un lastre para una economía en retroceso constante.

¿Dónde está la raíz del problema?

La incapacidad para generar potencia tiene dos responsables: las sanciones estadounidenses que limitan el acceso a petróleo y la falta de inversión que mantiene en ruinas las centrales termoeléctricas. Ocho de las 16 unidades están fuera de combate por fallas o mantenimientos forzados, revelando un desgaste técnico profundo y continuo.

Además, el uso de crudo nacional es apenas una solución parcial ante la ineficiencia en la refinería local. Para colmo, la generación distribuida –un pilar de suministro histórico– está paralizada por la falta de diésel y fueloil, dependientes de importaciones imposibilitadas por el bloqueo.

El costo real y la parálisis estatal

Con una generación que no pasa del tercio de la demanda real—necesitan más de 3.000 MW y producen poco más de mil—Cuba está al borde del colapso. El régimen culpa exclusivamente a las sanciones, pero la falta de modernización y la gestión centralizada han bloqueado cualquier avance tecnológico durante décadas.

Los expertos estiman que corregir este desastre requeriría hasta 10.000 millones de dólares, cifra inalcanzable para una economía que ya se ha contraído un 15% en esta década.

¿Qué seguirá para Cuba?

Los apagones son el detonante de la intensificación del malestar social. Sin electricidad, colapsan servicios básicos como agua, salud y almacenamiento de alimentos, elevando el riesgo de protestas con mayor frecuencia. Las medidas de emergencia del gobierno son insuficientes y temporales. Mientras no llegue la inversión ni se cambie el modelo energético, la sombra del apagón total seguirá acechando a la isla.

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