El Congreso que no fue tan democrático: 215 años de exclusión en Venezuela
¿Celebrar un Congreso con la democracia secuestrada?
Hoy, 2 de marzo, conmemoramos 215 años del primer Congreso de Venezuela. Un hecho que, en la versión oficial, marca el inicio de nuestra historia política independiente. Pero aquí está lo que no te cuentan: ese Congreso fue un club cerrado para unos pocos privilegiados.
Lo que realmente pasó
Convocado por la Junta Suprema de Caracas tras destituir al capitán general Vicente de Emparan, este Congreso no representaba a todo el pueblo. Solo mantuanos y sus allegados pudieron votar. Los esclavos, indígenas y sectores populares quedaron afuera. Es decir, sólo una minoría tuvo voz y voto.
Caracas consiguió 24 representantes, mientras regiones como Coro, Guayana y Maracaibo se negaron a participar. Incluso, en Guayana, el apoyo inicial a la Junta fue reprimido con destituciones y encarcelamientos.
Por qué este dato cambia todo
Este Congreso no fue sinónimo de inclusión ni democracia real, sino el primer intento de consolidar una élite política bajo una supuesta revolución aprovechando la invasión francesa a España. La estructura del poder se estableció con un triunvirato y una Corte que reflejaban intereses específicos, no los del conjunto del país.
¿Qué viene después?
Entender este origen significa cuestionar las narrativas oficiales que venden una historia de progreso democrático ininterrumpido. La exclusión política fue la base de nuestra historia institucional y sigue influyendo en la política actual. La Asamblea Nacional de hoy es heredera directa de aquel experimento limitado, y mientras no haya apertura real a todos los sectores, seguiremos repitiendo los mismos ciclos.