Oposición venezolana desde Roma: exigir elecciones libres no es una opción, es una urgencia
El 25 y 26 de febrero, la Comisión Permanente de Política Exterior de la Asamblea Nacional (2015) emprendió una gira en Italia con una agenda clara y sin medias tintas: liberar presos políticos, asegurar el regreso de exiliados y garantizar el voto de la diáspora.
Encabezada por el diputado Armando Armas y la diputada en el exilio Mariela Magallanes, la delegación mantuvo conversaciones con senadores y diputados italianos para exigir condiciones concretas que derriben la fachada democrática impuesta por el régimen venezolano.
¿Por qué este llamado rompe el escenario político actual?
- Libertad sin cadenas: Armas destacó que no puede haber transición cuando ciudadanos siguen encarcelados por sus ideas. Magallanes agregó que sin la liberación inmediata de presos políticos no hay Estado de Derecho.
- Exiliados no son opción, son prioridad: exigir que los venezolanos expulsados puedan regresar seguros con garantías jurídicas es indispensable para reconstruir la nación.
- Voto en el exterior: el papel de la diáspora, que supera fronteras, es decisivo. Sin mecanismos claros y libres, cualquier proceso electoral será una farsa más.
Consecuencias que el poder intenta ocultar
Este movimiento desde Italia no es un gesto simbólico. Exponer estas demandas implica desafiar la narrativa oficial que minimiza la crisis institucional. Revela que sin cesar la persecución y restablecer derechos políticos, el país está condenado a repetir su declive.
¿Qué viene después?
Si el régimen no atiende estas exigencias, la crisis se profundizará con mayor aislamiento internacional y presión política. El apoyo europeo, plasmado en estos encuentros, abre paso a una estrategia más coordinada para exigir cambios reales. La transición con elecciones legítimas se vislumbra como un objetivo ineludible, no una mera propuesta.
El mensaje es claro: la democracia en Venezuela no puede avanzar sin hechos contundentes que restituyan la libertad, la seguridad y los derechos para todos los venezolanos, dentro y fuera del país.