Detenciones familiares que sacuden Venezuela
Cuatro personas con vínculos familiares a un militar exiliado fueron arrestadas, pero lo que llaman “presión política” detrás de estos actos prende alarmas sobre el uso del sistema judicial para otro tipo de castigos.
¿Por qué importan estas detenciones?
No son casos aislados: la persecución en Venezuela ha comenzado a afectar no solo a individuos, sino a sus familias completas. La ONG especializada en derechos humanos indicó que esta práctica viola garantías básicas y trasciende cualquier actividad política directa.
Quiénes están detenidos y bajo qué circunstancias
- Maikelys Borges, esposa del militar exiliado Cristian Hernández, detenida mientras estaba en las últimas semanas de embarazo y con riesgo clínico.
- Henry Castillo Molero, tío del exiliado.
- Dos hermanas del exiliado, una de ellas una adolescente de 16 años.
- Aranza Hernández, de 19 años.
Detención arbitraria de menores y mujeres
La adolescente fue arrestada en noviembre de 2025 y está siendo procesada por legislación antiterrorista sin fundamentos legales claros, un acto que rompe con tratados internacionales que protegen a menores.
Una menor acusada como si fuera culpable de los conflictos políticos que no decidió vivir.
Por otro lado, la detención de Borges, una mujer embarazada en situación clínica vulnerable, agrava aún más la alarma sobre el trato que reciben estas personas. Actualmente se encuentra privada de libertad junto a su recién nacido en condiciones que no garantizan el bienestar del bebé.
La práctica que priva de libertad como herramienta de presión
La ONG denuncia que el uso de detenciones para castigar indirectamente a quienes no tienen participación directa en supuestos actos contra el gobierno es una forma de represión que afecta a las mujeres y menores en condiciones extremas.
Exigen la liberación inmediata de estas personas, ya que la prolongación de su detención carece de objetivos legítimos de justicia.
¿Qué dice el gobierno?
En contraste con estas denuncias, el ministro de Interior y Justicia ha negado reiteradamente la existencia de presos políticos y resaltó la liberación de más de 800 personas en el último año, dejando en el aire interrogantes sobre qué sucede realmente tras los muros.
Lo que podría venir
Estas detenciones ponen sobre la mesa una pregunta clave: ¿hasta dónde puede llegar la persecución cuando se comienza a capturar y castigar a quienes están detrás de escena? La respuesta podría marcar un antes y un después en la defensa de los derechos humanos en el país.