Saab roba la cuenta oficial del Ministerio Público justo después de renunciar
En plena transición, Tarek William Saab tomó el control de Instagram del Ministerio Público, una cuenta pública con 356.000 seguidores, y cambió su usuario a uno personal: «Budistaestoico7».
Este acto inesperado ocurrió minutos después de que Saab anunciara su renuncia como fiscal general, generando alarma sobre la apropiación indebida de un activo que debería pertenecer al Estado, no a una figura política.
¿Por qué esto cambia el escenario institucional?
Nunca antes un funcionario de este nivel había usurpado recursos digitales oficiales para beneficio personal. La acción cuestiona la seriedad y el respeto por las instituciones en un país donde la confianza pública ya está desgastada.
Además, la falta de explicaciones claras por parte de Saab o el Ministerio Público añade un nivel grave de opacidad a toda la situación.
¿Qué sigue?
- Responsables del Estado deben retomar el control inmediato de la cuenta para evitar más daños.
- Se necesita abrir investigaciones sobre el uso político de recursos públicos digitales.
- Este caso alimenta la urgencia de regular y blindar institucionalmente estas herramientas para protegerlas de apropiaciones indebidas.
La maniobra de Saab no es un desacierto menor. Se juega la credibilidad de la Fiscalía y el respeto institucional que sostiene la legalidad y la seguridad en la nación.