El BCV liquidó casi seis toneladas de oro en pleno colapso de divisas
En la segunda mitad del año pasado, el Banco Central de Venezuela (BCV) vendió cerca de seis toneladas de oro justo cuando el país sufría una grave escasez de dólares. Según Bloomberg, la mayor parte de estas ventas ocurrió en diciembre, en medio del endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos contra las exportaciones petroleras venezolanas.
¿Por qué esto cambia el escenario económico?
Las restricciones de Washington frenaron el ingreso de divisas, encendiendo la brecha entre el tipo de cambio oficial y el mercado paralelo a niveles récord. En ese momento de crisis, el BCV apostó por liquidar reservas estratégicas, sacrificando la batería económica del país para mantener liquidez.
Este movimiento no es menor. Las reservas de oro han caído en más de 80% en la última década. Además, gran parte de ese oro está congelado en el extranjero—en el Banco de Inglaterra—sin posibilidad de acceso por la disputa política con gobiernos extranjeros que desconocen al régimen actual.
¿Qué se espera a futuro?
- La reciente captura de Maduro en enero abrió una ventana que permitió la entrada parcial de ingresos petroleros, reduciendo la presión sobre el mercado oficial de divisas.
- Pese a la disminución física en reservas auríferas, el valor total de las reservas internacionales creció 30%, gracias a cambios en el cálculo de precios y la subida global del oro.
- Sin embargo, la dependencia del oro para sostener la economía en crisis solo posterga la crisis real: la falta de divisas genuinas y la debilitación continua de las instituciones financieras.
- ¿Podrá Venezuela mantener esta frágil estabilidad sin un cambio estructural en su política económica y relaciones internacionales?
Este dato deja claro que lo que parece una estabilidad momentánea en reservas y mercado cambiario, es en realidad una erosión acelerada de activos claves que compromete la recuperación real del país.