El costoso silencio detrás de las excarcelaciones
Mientras se anuncian excarcelaciones en Venezuela,
El llamado desgarrador de Edmundo González
El líder opositor Edmundo González Urrutia no pudo ocultar su conmoción. En un mensaje claro y directo, denunció que la espera sin fin y la falta de información están matando a las familias de los perseguidos políticos. “Murieron esperando. Ese es un daño irreversible que no vamos a normalizar”, afirmó, subrayando que la persecución alcanza no solo a los presos, sino a sus seres queridos.
González destacó que esas muertes no son incidentes aislados sino reflejo de una angustia generalizada entre padres, madres e hijos que permanecen en la incertidumbre, sin respuestas ni apoyo.
Dos mujeres, dos tragedias
Yarelis Salas: la vigilia que terminó en un infarto
El 21 de enero, Yarelis Salas, madre de Kevin Orozco, falleció tras días de vigilia frente al penal de Tocorón. Su hijo permanece detenido desde julio de 2024 por protestas poselectorales. La muerte de Yarelis, a los 39 años, sacude la conciencia sobre el impacto emocional y físico que la persecución política tiene en quienes esperan sin certezas.
Omaira Navas: un símbolo de resistencia que se apagó
Solo días después, el 27 de enero, Omaira Navas, madre del periodista Ramón Centeno, falleció tras sufrir un accidente cerebrovascular en plena audiencia judicial. Su hijo fue liberado apenas 13 días antes después de casi cuatro años en prisión. Su incansable lucha la convirtió en un emblema para periodistas y defensores de derechos humanos.
¿Hasta cuándo esta carga invisible?
Estas pérdidas han generado indignación y un renovado clamor social: la liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos. El dolor que dejan estas madres no se puede medir solo en días, sino en heridas que el tiempo no cierra. ¿Qué consecuencias tendrá este desgarrador contexto para las familias que siguen esperando?