Renuncian fiscal y defensor del pueblo en Venezuela: ¿Crisis institucional a la vista?
Golpe institucional en Venezuela: renuncias simultáneas que nadie esperaba
El fiscal general, Tarek William Saab, y el defensor del pueblo, Alfredo Ruiz, presentaron su renuncia ante la Asamblea Nacional en plena tramitación de la polémica Ley de Amnistía para presos políticos.
Ambos fueron ratificados hace solo meses para un mandato hasta 2031, lo que convierte estas renuncias en un hecho abrupto y sin precedentes claros en el escenario político venezolano.
Un vacío institucional inesperado
Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento, confirmó que no existe un vicefiscal listo para asumir y anunció que designarán encargados provisionales para ambos cargos mientras se activa un Comité de Postulaciones. La ausencia de un relevo inmediato abre una brecha preocupante en órganos clave.
¿Por qué esto cambia el juego?
Saab, cuestionado por su vinculación directa con el chavismo y designado por la Asamblea Constituyente controlada por el Gobierno, abandona su puesto justo cuando se discute una ley que busca cerrar heridas desde 1999. Su renuncia, y la del defensor del pueblo, dejan en la cuerda floja procesos legales y de supervisión que necesitan continuidad y transparencia.
Lo que viene: inestabilidad y control político
La designación temporal de Saab como defensor del pueblo tras la renuncia de Ruiz refuerza la impresión de que estas movidas obedecen más a maniobras políticas que a causas personales o de salud, como se oficializó. La Asamblea Nacional queda en manos de un comité para elegir a nuevos titulares, pero mientras, la incertidumbre y el control estatal aumentan.
¿Estamos viendo sólo un cambio administrativo o el inicio de una reconfiguración del poder en Venezuela sin espacio para disidencias ni procesos independientes?