La clave oculta de la transición venezolana: lo que no te están contando
La transición real en Venezuela está lejos de los modelos clásicos
Luis Manuel Marcano, ex magistrado y experto en constitucionalismo, nos alerta sobre la confusión que domina el discurso oficial sobre la denominada “transición” en Venezuela.
Este proceso no se ajusta a las clásicas transiciones democráticas fuertes, ni a un colapso autoritario, ni a una reforma viable. El régimen actual no ha sido disuelto ni ha abierto un espacio plural genuino, pero tampoco se sostiene inamovible.
¿Transición débil o metamorfosis tortuosa?
Marcano distingue entre transiciones fuertes y débiles: las primeras implican cambios claros en el poder, las élites y la legalidad; las segundas, ensayos fragmentados que no terminan de consolidar un nuevo orden y preparan nuevas rupturas. Venezuela estaría en esta frágil categoría, definida por un proceso que va disolviendo al régimen actual, bajo la influencia directa de actor externo, Estados Unidos.
El llamado “gobierno interino” es un apéndice sin autonomía real, mientras las decisiones más relevantes se toman fuera de Miraflores. No existen fracturas visibles en las fuerzas de control, pero movimientos internos y episodios recientes muestran tensiones que no son casuales.
Lo que la narrativa dominante oculta
- No estamos ante una simple transición democrática, sino ante un proceso de demolición institucional disfrazado.
- El régimen se mantiene en apariencia, pero va perdiendo capacidad efectiva de mando.
- La Constitución y leyes clave comienzan a revalorizarse y modificarse bajo presión política.
Emergen actores civiles y políticos que reivindican la democracia desde las calles, medios tradicionales y redes sociales, levantando la agenda de una transición fuerte real en el futuro cercano.
¿Qué sigue?
El proceso actual abrirá paso a un momento de reinstitucionalización, justicia y recuperación plena del Estado de derecho. Pero ese escenario solo se alcanzará cuando las fuerzas democráticas logren el control total. Mientras tanto, enfrentamos un limbo peligroso e inestable con consecuencias profundas en la seguridad, legalidad y estabilidad institucional.
Comprender esta transición sui generis es vital para que no nos vendan humo desde sectores políticos que usan el término “transición” como plataforma para perpetuar su poder o imponer agendas polémicas.
Esta obra no solo redefine el concepto de transición en Venezuela, sino que revela la realidad de un país atrapado entre un régimen que se desintegra y un cambio aún incompleto y conflictivo.