Ley de amnistía: ¿Verdad o cortina para ignorar la inseguridad en Venezuela?

¿Una ley de amnistía para consolidar la paz o un riesgo para la seguridad?

Bernabé Gutiérrez, líder de Acción Democrática, celebra la ley de amnistía como un supremo paso hacia la democracia y la paz en Venezuela. Según él, la liberación masiva de presos es un avance en el «consenso» político nacional.

Pero, ¿qué hay detrás de esta narrativa oficial? Desde que la ley se aprobó, más de 177 excarcelaciones y 2.021 liberaciones plenas se han registrado. Y hay más de 3.000 solicitudes pendientes.

Lo que no cuentan: ¿quiénes quedan fuera de esta amnistía?

  • Delitos de corrupción quedan excluidos.
  • Violaciones graves a derechos humanos y delitos de lesa humanidad no se perdonan.
  • Homicidios y lesiones gravísimas tampoco serán amnistiados.
  • Tráfico de drogas está fuera del beneficio.

Parece claro. Sin embargo, liberar a miles bajo un mecanismo tan amplio abre incertidumbres sobre el impacto en la seguridad ciudadana y la justicia efectiva.

¿Qué significa esto para Venezuela?

Un proceso donde la política prioriza el consenso puede debilitar las instituciones encargadas de la seguridad y la ley. La presión para liberar presos puede enviar señales contradictorias a quienes esperan garantías reales.

Este no es solo un gesto simbólico. Es una decisión con consecuencias concretas para la convivencia y el estado de derecho. La pregunta es: ¿será este el camino hacia una paz estable o una trampa para la impunidad?

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