Frontera saturada: Saime sin respuestas mientras venezolanos quedan sin cédula
Colapso en la frontera: Saime no da abasto en Ureña
Durante seis días, la oficina móvil del Saime atendió a miles en Ureña. La respuesta fue aplastante. La realidad es clara: hace falta una sede fija.
¿Por qué importa? Porque la actual oficina en San Antonio del Táchira está saturada.
La zona, frontera directa con Colombia, enfrenta una presión inédita por la gran cantidad de venezolanos que cruzan desde Norte de Santander y otras regiones colombianas. Sin una solución estable, la burocracia se acumula.
Consecuencias:
- Trámites esenciales quedan paralizados.
- Jóvenes de 18 años sin acceso a su cédula por primera vez.
- Riesgos crecientes para la seguridad y el control migratorio.
El llamado es claro. Exconcejal Carlos Taborda urge a los directores del Saime y a las autoridades locales a resolver ya esta deficiencia. La falta de una oficina permanente no es un detalle menor, es un agujero negro para la institucionalidad en la frontera.
Si no se actúa, la saturación seguirá, afectando la legalidad y aumentando la vulnerabilidad.