¿Qué ocurre con Juan Antonio Hurtado y Hugo Marino? El silencio oficial habla más que cualquier explicación.
El teniente coronel Juan Antonio Hurtado desapareció el 4 de septiembre de 2018 tras ser detenido en Miraflores. Hugo Henrique Marino, empresario venezolano-italiano, desapareció el 20 de abril de 2019 tras aterrizar en Maiquetía. Ambos casos siguen sin respuestas del Estado venezolano.
Un patrón de ocultamiento respaldado por la inacción estatal
Después de denuncias formales ante instancias nacionales e internacionales, incluida la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, el régimen no ha avanzado ni un milímetro. Secretismo total. Ni un registro oficial, ni un informe. Sus familiares permanecen en la incertidumbre absoluta, sin pruebas de vida ni acceso a expedientes claros.
¿Por qué esto cambia todo?
- Hurtado fue detenido en el Palacio de Miraflores por un comando especial, sin ninguna justificación transparente.
- El ministro de Defensa solo reconoció su nombre en una lista de militares degradados, sin aclarar su estado ni ubicación.
- Marino desaparece tras pisar suelo venezolano pese a sus vínculos empresariales con el Estado y denuncias ante la CPI y OEA.
- El régimen niega cualquier información, reitera un patrón de desapariciones que pasan por alto la legalidad y la transparencia institucional.
Lo que sigue
La falta de respuestas oficiales no es casualidad. Muestra un Estado que violenta la ley y desprotege a sus ciudadanos con total impunidad. Si hoy no se exige un esclarecimiento, la práctica de detenciones arbitrarias y desapariciones forzadas seguirá enquistada, minando la seguridad y la confianza en las instituciones venezolanas.
¿Quién garantizara que no hay más víctimas invisibles? La agenda política en Venezuela prioriza el ocultamiento sobre la verdad, dejando un país a oscuras y a sus ciudadanos a merced de la arbitrariedad.