Venezuela expulsa la injerencia cubana: ¿cambio real o transición simulada?
La era cubana en Venezuela toca a su fin
Después de casi treinta años de injerencia directa, los agentes del régimen cubano abandonan los espacios clave del poder en Venezuela. No fue un acto de voluntad democrática, sino resultado de presiones externas y cambios geopolíticos implacables.
Un ataque a la soberanía nacional prolongado
Estos emisarios, camuflados en instituciones, hospitales y fuerzas armadas, impusieron una agenda política ajena que desvió al país hacia la ruina económica y el control autoritario. No hablamos solo de propaganda, sino de la infiltración en los centros de poder y represión.
¿Por qué ahora es distinto?
La salida no es casual. La presión internacional, el temor a filtraciones que desenmascaren crímenes sistemáticos y la necesidad de Estados Unidos y aliados de restablecer la estabilidad en la región han cerrado el cerco. Venezuela ya no puede ser una plataforma de desestabilización bajo control cubano.
¿Y qué sigue para Venezuela?
El vacío dejado abre el camino a una recomposición política profunda. Se perfila una transición liderada por figuras con sentido de nación, como María Corina Machado, preparada para encabezar una reconstrucción real, no un maquillaje más.
La expulsión de los cubanos marca el inicio del desmontaje de un régimen agotado. Si esta oportunidad se aprovecha, la Venezuela del futuro puede finalmente dejar atrás décadas de error y dependencia.
La pregunta que queda es: ¿podremos realmente cerrar esta etapa o será solo un cambio de fachada?