Venezuela: El Ejército en el Gobierno Multiplica Generales, Multiplica Pobreza
Más generales, más pobreza: la cruel ecuación venezolana
En Venezuela, el número de generales pasó de 50 en 2000 a unos alarmantes 2,250 en 2026. ¿La economía? Se redujo a la mitad. ¿Quién protege a quién?
Militares en cada rincón del poder civil
- El 48% de ministerios y viceministerios están bajo mando militar, controlando alimentos, energía y minería.
- Hay un general prácticamente por cada sede universitaria, mientras los profesores huyen.
- En hospitales, la proporción es casi ridícula: solo 18 médicos y menos de 2 laboratorios por general.
- En cuarteles, un general supervisa apenas a 60 soldados, un signo claro de control político, no de estructura defensiva eficiente.
Una «Unión Cívico-Militar» disfrazada de toma total
Podríamos pensar en un ejército profesional que defiende el país, pero aquí la militarización es el sustituto de la gestión civil. Más generales significan menos profesionales, menos servicios y menos futuro. Psíquiatras y académicos desaparecen, mientras crece la vigilancia militar.
Impacto real: cómo se hunde Venezuela
- El PIB ajustado cayó de US$216.700 millones a US$115.000 millones en 26 años.
- Por cada general, la economía produce ahora 45 veces menos valor.
- El éxodo de médicos, profesores y especialistas se acelera frente a un crecimiento sin control de la cúpula militar.
- La «gestión» del hambre y la energía está en manos de generales, no de expertos.
¿Qué viene? Más control, menos institución
La lógica no se interrumpe. Mientras más pobres y afectados, se multiplican los militares en el poder para contener y vigilar al propio pueblo. No es defensa nacional; es represión interna disfrazada de «unión cívico-militar». La independencia política, la economía y las instituciones civiles se deterioran sin que nadie le haga frente.
¿Podemos romper este círculo perverso?
Hasta ahora no. La acumulación militar en la administración no resuelve problemas, solo profundiza la crisis. Esta realidad impacta en seguridad, salud, educación y economía. Pero pocos la están señalando con claridad: a más militares en el poder, menos Venezuela.