Así murió El Mencho: el golpe real al narco que pocos te cuentan
El golpe que cambió el juego en Jalisco
El narcotraficante más buscado por México y Estados Unidos, Nemesio Oseguera Cervantes, alias «El Mencho», murió tras un operativo militar el domingo en Tapalpa, Jalisco. Por años esquivó a las autoridades, protegido por redes locales que le otorgaron movilidad y control, pero esta vez no hubo escapatoria.
¿Qué ocurrió exactamente?
Un comando de Fuerzas Especiales mexicanas, con apoyo aéreo y respaldo de la Guardia Nacional, asestó el golpe en un terreno montañoso clave para el CJNG. El enfrentamiento fue brutal: vehículos blindados, armamento de alto calibre y lanzacohetes complicaron la misión. Según la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), hubo bajas en ambos lados. «El Mencho» resultó herido y murió mientras era trasladado a Ciudad de México. Además, dos figuras relevantes del cartel fueron capturadas.
¿Cuál fue el papel de Estados Unidos?
Aunque la operación fue netamente mexicana, el apoyo de Washington fue clave en inteligencia. La colaboración se dio sin subordinación, con la entrega de información detallada por parte de la Joint Interagency Task Force-Counter Cartel (JITF-CC), una unidad militar estadounidense especializada en desmantelar redes de narcotráfico. Esto no es un simple operativo contra criminales, es una alianza discreta que muestra que la presión internacional va más allá de discursos políticos.
¿Qué cambia realmente la muerte de El Mencho?
El CJNG perdió a su fundador y figura máxima, pero esto desata un vacío de poder que genera violencia inmediata. Día del operativo y tras días siguientes, Jalisco sufrió decenas de bloqueos, ataques y caos vial, afectando a varios estados vecinos. El narco no solo perdió a un líder, sino que exhibió su capacidad para desestabilizar a la población mediante un efecto inmediato de terror.
¿Qué sigue para México?
La caída de «El Mencho» no significa el fin del CJNG. La fragmentación podría llevar a una pelea interna intensa o a la expansión descontrolada de células criminales. El Estado debe responder con fuerza y estrategia clara para evitar que la violencia se propague y que el control vuelva a manos criminales. La coordinación con EE.UU. seguirá, pero el país debe garantizar que son sus instituciones las que toman las decisiones y llevan el mando.
Una verdad incómoda
Este operativo revela que el problema del narcotráfico sigue siendo un asunto de seguridad nacional y factor crítico en la estabilidad regional. El discurso oficial que minimiza la presencia de EE.UU. en operaciones de seguridad queda al descubierto: la cooperación es clave, aunque no siempre se reconozca públicamente. México está en un punto donde debe elegir entre fortalecer sus instituciones o seguir huyendo de la realidad de la inseguridad.