La libertad que no llega: Perkins Rocha sigue preso en su casa
El abogado y dirigente opositor Perkins Rocha permanece bajo arresto domiciliario con un grillete electrónico, pese a la Ley de Amnistía aprobada por la Asamblea Nacional. Su familia reclama que la protección legal aún no se refleja en su situación.
Qué pasó
Tras pasar más de un año y medio en prisión, Rocha fue excarcelado el 8 de febrero, pero con restricciones severas: prisión domiciliaria, prohibición de hablar públicamente y el grillete en la pierna. Su esposa difundió una imagen que lo muestra encadenado físicamente, pero también mental y espiritualmente cargado de ansias de libertad.
Por qué esto cambia el escenario
La Ley de Amnistía, presentada como un mecanismo para liberar detenidos por razones políticas, no se está aplicando de forma inmediata ni automática. Los tribunales deben evaluar cada caso y la ley contempla exclusiones que complican el proceso.
Más de 1.500 personas han solicitado acogerse a esta amnistía, pero cientos enfrentan aún restricciones o rechazos. La detención suspendida y el grillete a Rocha evidencian que la supuesta «libertad» esconde una continuidad de control estatal.
Qué viene
La reciente remoción del grillete al exdiputado Juan Pablo Guanipa despierta esperanzas en la familia de Rocha. Sin embargo, el camino hacia una libertad plena sigue atado a procesos judiciales y al capricho político, no a un cambio real de respeto institucional.
La pregunta es clara: ¿se usará la amnistía como herramienta de reconciliación o seguirá siendo un mecanismo para controlar a la oposición bajo un manto legal?