Asesores cubanos comienzan a abandonar Venezuela
En las últimas semanas, personal de seguridad y médicos cubanos han empezado a salir de Venezuela, confirmó la agencia Reuters. Este movimiento se produce justo cuando Estados Unidos aumenta la presión para desmantelar la alianza estratégica entre Caracas y La Habana.
¿Qué cambia esta salida?
Durante años, Cuba integró a sus funcionarios en áreas clave del régimen, especialmente en la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), pieza fundamental para el control interno del chavismo. Su rol fue decisivo para mantener la estabilidad del gobierno de Maduro, incluso frente a golpes y amenazas.
Tras el fallido operativo estadounidense para capturar a Maduro, que según Cuba dejó 32 muertos en las filas cubanas, algunas bajas y heridos volvieron a la isla, mientras otros permanecen activos. Aunque la presidenta interina Delcy Rodríguez ha empezado a reemplazar a la custodia cubana por personal venezolano, la causa exacta—si decisión local, imposición de La Habana o presión externa—no está clara.
El impacto real va más allá de la presencia física
La presión de Washington se intensificó con restricciones al petróleo venezolano que Cuba recibía de manera directa, asfixiando su economía. Trump no lo dudó al advertir que la cooperación había beneficiado a Cuba por años, pero ahora busca cortar ese vínculo de raíz.
A pesar de la aparente reducción, una minoría de asesores y formadores cubanos sigue operando en ámbitos estratégicos como la Universidad Nacional Experimental de la Seguridad (UNES), manteniendo vivo el legado institucional cubano en Venezuela.
¿Qué viene después?
La salida parcial de asesores cubanos podría debilitar significativamente el aparato de inteligencia chavista, que ha servido como columna vertebral para sostener el régimen. A corto plazo, la seguridad del gobierno chavista enfrenta un reto real: ¿Podrán actores venezolanos reemplazar a estos expertos que ayudaron a sofocar amenazas internas durante años?
Esto no es solo una crisis para Caracas, sino también un golpe directo a la influencia cubana en la región, con efectos que pueden extenderse a otras alianzas políticas impulsadas por ambos regímenes.