EEUU renueva orden ejecutiva que clasifica a Venezuela como amenaza
El pasado 18 de febrero de 2026, el Gobierno estadounidense prorrogó la Orden Ejecutiva 13692, originalmente firmada en 2015, que declara a Venezuela una ‘amenaza inusual y extraordinaria’.
¿Qué pasó?
El canciller venezolano Yván Gil rechazó categóricamente esta renovación, calificándola de infundada y arbitraria, sin base objetiva ni respaldo en el derecho internacional. Venezuela insiste en que no representa peligro alguno para EEUU ni para ninguna nación.
¿Por qué importa?
Esta medida es más que una señal diplomática: extiende un marco legal que justifica sanciones y presiones contra Venezuela. Al mantener esta etiqueta, EEUU mantiene una estrategia de confrontación unilateral que dificulta cualquier avance en el diálogo bilateral o en la estabilidad regional.
¿Qué viene ahora?
Si EEUU persiste con esta orden, la tensión política y económica con Venezuela puede endurecerse aún más. Esto podría bloquear cualquier intento serio de cooperación y acercamiento que beneficie la seguridad y la economía en la región.
La pregunta clave: ¿seguirá EEUU apostando por la confrontación política en lugar de un diálogo respetuoso que considere intereses reales más allá de la agenda unilateral?