La nueva cruzada de Occidente: ¿vuelta al colonialismo disfrazada?
Occidente declara una nueva cruzada: el colonialismo vuelve a escena
En la reciente Conferencia de Seguridad de Múnich, el Secretario de Estado de EEUU lanzó un mensaje claro: Occidente no aceptará más su declive. El relato oficial regresa al colonialismo y la supremacía cultural, excluyendo cualquier autocrítica real.
¿Qué ocurrió?
EEUU y Europa, orgullosos de su herencia imperial, reivindican un mundo donde ellos son el eje y la civilización es algo irrepetible. El llamado es a recuperar la «granza» europea, dejar atrás la «culpa» histórica y enfrentar al llamado «borrado civilizacional» con una coalición de aliados. Detrás del discurso, la estrategia es controlar recursos del Sur Global y mantener su dominio geopolítico.
¿Por qué cambia el tablero global?
El renovado chantaje cultural desestima la realidad multipolar y el derecho soberano de los países pequeños a elegir sus alianzas. Invoca un nacionalismo occidental blindado con un discurso histórico selectivo, que minimiza el costo humano y ambiental que ese poder tuvo fuera de sus fronteras. No es una simple nostalgia, es una agenda política que resignifica la hegemonía bajo un nuevo disfraz.
¿Qué viene después?
Ante este marco, los países del Sur Global deben prepararse para otras décadas donde serán el escenario y botín de esta rivalidad. La legalidad internacional y las instituciones globales pueden quedar subordinadas a intereses que pretenden revivir viejas formas de dominación, aunque con nuevas palabras. La clave está en no perder de vista quién realmente define qué es «civilización» y quién paga el costo real.