La amnistía que no amnistía a todos
La Ley de Amnistía aprobada por la Asamblea Nacional deja por fuera a al menos 400 presos políticos. ¿La razón? Solo considera 13 periodos políticos específicos entre 1999 y 2026, ignorando a quienes fueron detenidos fuera de ese marco.
Así se perpetúa una exclusión sistemática
Muchos de los presos que no serán beneficiados están vinculados a operaciones militares y otros son civiles injustamente acusados. Fueron arrestados en momentos que la ley no contempla, lo que refuerza la falta de justicia real detrás de esta medida.
¿Un avance con demasiados vacíos?
Foro Penal reconoce que la ley es un paso, pero advierte que la esencia del problema —la represión política— sigue intacta. Actualmente hay más de 600 presos políticos, y pese a que 448 fueron liberados desde enero bajo este proceso, quedan demasiados fuera del alcance legal.
¿Quiénes son los verdaderos beneficiados?
La norma incluye periodos fragmentados —apenas 20 de 156 meses en 27 años— y beneficia inmediatamente a casi 3,000 personas detenidas en 2024 y 2025. Esto revela un patrón: privilegia detenciones recientes y deja atrás casos de larga data.
Consecuencias legales y políticas ignoradas
- 232 casos de violaciones graves a derechos humanos presentados ante el Parlamento permanecen sin solución.
- Hay detenidos mayores de 70 años y personas con discapacidades sin amnistía.
- Detenciones de años sin presentación ante tribunales siguen vigentes.
¿Qué sigue?
El régimen promueve la ley como base para un supuesto «nuevo futuro político», pero excluye delitos clave y viola principios legales fundamentales. La oposición y organizaciones denuncian que es insuficiente, y la presidencia encargada ha pedido revisar casos excluidos. Sin embargo, sin voluntad política real, esta Ley de Amnistía solo consolida una represión selectiva y una justicia a medias.