FANB celebra Ley de Amnistía aprobada sin fisuras
La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) respaldó de forma explícita la aprobación y promulgación de la Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática, impulsada por la Asamblea Nacional y firmada por el Ejecutivo.
Un respaldo que no se había visto con tanta unanimidad
El ministro para la Defensa, Vladimir Padrino López, definió esta aprobación como una «señal de madurez y fortaleza política» y un paso clave para alcanzar “estabilidad” en el país. Según él, el perdón no borra errores, sino que sería una muestra de grandeza para avanzar.
Lo que no se dice sobre la amnistía
Pero este respaldo institucional abre una pregunta crítica: ¿a qué costo? La amnistía habilita la liberación y posible impunidad de ciertos sectores cuya responsabilidad legal está todavía en análisis, afectando la seguridad y la justicia, pilares fundamentales para cualquier país que desea estabilidad real.
¿Dónde quedan la legalidad y las instituciones?
Más allá de discursos sobre «consenso y respeto», esto puede sentar un precedente peligroso. La fortaleza política no se mide solo en acuerdos unánimes que ignoran consecuencias institucionales y sociales. Se obliga a preguntarse si la amnistía refuerza o erosiona el estado de derecho.
Lo que viene: ¿Un juego político sin reglas claras?
El ministro advirtió que la Ley abrirá «senderos para el perdón, la reconciliación y un juego político agonal». Pero sin equilibrio entre justicia y política, este «juego» puede generar nuevas divisiones, inseguridad y desconfianza institucional.
La historia no puede estar en riesgo por decisiones que buscan estabilidad aparente a corto plazo. La fortaleza y progreso requieren compromiso firme con las instituciones y la legalidad, no solo el intento de aparentar madurez política.