Superintendencia Antidrogas cambia estrategia: ¿prevención o excusa para fallos?
Llueven incautaciones, pero la droga no desaparece
La Superintendencia Nacional Antidrogas celebra cinco años con un balance que sorprende: más de 65 toneladas de sustancias bloqueadas en un año, pero el problema persiste.
¿Qué cambió en el enfoque?
El superintendente Danny Ferrer Sandrea anunció que ahora la prioridad es la prevención y el tratamiento de adicciones. Dice que los decomisos son solo una parte, y sin políticas sociales, el combate es vano.
En lugar de solo perseguir al narco, el Gobierno impulsa un plan nacional para recuperar espacios deportivos y culturales, y así alejar a la juventud del consumo. Más de 70,000 opiniones se recogieron para diseñar esta estrategia que involucra a músicos y cultores.
Por qué importa esto
Este cambio revela algo crucial: la lucha contra el narcotráfico no pasa solo por incautaciones, sino por intervenir socialmente. Es un reconocimiento tácito de que el modelo anterior no redujo la oferta ni la demanda.
Esto abre una pregunta incómoda: ¿hasta qué punto la prevención puede compensar las fallas en control territorial y seguridad?
Lo que viene
El Plan Nacional Antidrogas buscará cerrar brechas sociales para reducir la llegada al narco. Pero si no se acompaña de fortalecimiento institucional y mayor control en las fronteras, seguirá siendo un paliativo.
La batalla contra el narcotráfico exige claridad: sin acciones firmes en seguridad y legalidad, la juventud seguirá en riesgo, y los espacios recuperados serán solo una ilusión temporal.