Petro impone salario mínimo récord del 23,7%: ¿a qué costo real?
Salario mínimo récord, pero ¿a qué precio?
El presidente Gustavo Petro firmó un decreto que mantiene un aumento del 23,7% en el salario mínimo, fijándolo en dos millones de pesos mensuales.
Esto se hizo tras un fallo del Consejo de Estado que obligó al Gobierno a justificar técnicamente la medida. Petro sacó la decisión adelante con respaldo callejero, ante un tribunal y sectores críticos cuestionándolo.
Por qué esto cambia las reglas en Colombia
Nunca antes en este siglo se había aplicado un salto salarial tan alto. El llamado «salario vital» no solo es un reto para las empresas pequeñas y medianas, sino una posible bomba para la inflación y pérdida de empleos.
El incremento no tiene consenso entre los agentes económicos clave. Mientras el mandatario apuesta a un futuro con más productividad, los efectos reales pueden ser inmediatos y negativos, afectando la legalidad y estabilidad económica.
El futuro que nadie menciona
- ¿Qué pasará con los empleos formales si los costos laborales se disparan sin aumento real en productividad?
- ¿Cómo responderán las instituciones ante una norma que tensiona la separación de poderes, al involucrar movilizaciones populares para respaldar una medida judicialmente cuestionada?
- El próximo gobierno, entrante en agosto, recibirá una economía en alerta por un decreto que, lejos de ser técnico, parece una decisión política con consecuencias reales.
Esta decisión va más allá de un aumento salarial: redefine el equilibrio entre economía, legalidad e instituciones en Colombia, algo que la narrativa oficial no quiere confrontar.