Elorza impone decreto duro para controlar fiesta y venta de alcohol

Fiesta de Elorza bajo control estricto: música, alcohol y seguridad regulados

El municipio Rómulo Gallegos en Apure acaba de aprobar un decreto que promete cambiar las reglas de la próxima fiesta de Elorza del 13 al 19 de marzo. No es una simple medida cultural: hay un objetivo claro de controlar la seguridad y el orden en un evento que atrae multitudes.

El decreto AMRG N.º 001-2026, firmado por el alcalde Pedro Vicente Guerra, prohíbe expresamente la música que incite a la violencia y restringe la venta de bebidas alcohólicas con un nuevo impuesto temporal. El dinero recaudado se reinvertirá en la limpieza y mantenimiento de los espacios públicos usados durante la celebración.

¿Por qué esto redefine la fiesta tradicional?

Este decreto no sólo limita un aspecto del evento, sino que impone un control integral. Se prohíben espumas en aerosol, químicos contaminantes y polvos no biodegradables. Además, decomisarán equipos de sonido potentes que alteren la tranquilidad, un golpe directo a expresiones que antes pasaban desapercibidas.

La creación del Comité de Fiestas centralizará la logística y la supervisión, asegurando que la fiesta respete la identidad llanera, privilegiando la música folclórica legítima sobre géneros que puedan generar conflictos o afectar el ambiente familiar.

Qué implica para el futuro de las festividades y para la comunidad

Este marco legal no sólo busca evitar desmanes sino eliminar espacios de impunidad económica y social: se fiscalizará el comercio informal y los precios, evitando especulación contra residentes y turistas.

Las sanciones son severas: multas de hasta 200 veces el valor de la moneda mayor del BCV. Esto refleja la intención de endurecer el control para que la festividad no se convierta en foco de desorden ni deterioro institucional.

¿Estamos ante un modelo para otras regiones? Solo el tiempo dirá si esta apuesta por el civismo y el control estricto consigue preservar la identidad cultural sin sacrificar la libertad de los ciudadanos ni la economía local.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Desplazarse hacia arriba