La falsa democracia de la Transición española: ¿modelo para Venezuela?

La Transición española no es ningún referente de libertad

Marco Rubio la pone como ejemplo para una «transición democrática» en Venezuela. Pero esta comparación no solo es errónea. Es una maniobra para justificar un control político disfrazado de «democracia».

Qué pasó realmente en España

La Transición tras Franco no fue el triunfo de libre voluntad popular. Fue un arreglo entre élites, que garantizó la continuidad de intereses corporativos y estructuras de poder del régimen anterior. No hubo Asamblea Constituyente elegida por el pueblo, sino negociaciones entre partidos y consensos pactados con respaldo internacional.

Por qué importa esta verdad

Este proceso no fue un modelo de libertad, sino un diseño para consolidar una partitocracia que neutraliza el control ciudadano sobre el poder. Además, la presión occidental durante la Guerra Fría condicionó todo, buscando evitar revoluciones sociales y mantener el control geopolítico.

Qué implica usar este referente en Venezuela

  • Ignorar que no hubo verdadera libertad constituyente.
  • Subestimar la influencia extranjera que condicionó la estructura política resultante.
  • Promover la imposición de un sistema clientelar y manejable bajo apariencia democrática.

La intervención de Estados Unidos en Venezuela no es un simple apoyo a «elecciones libres». Incluye control directo sobre recursos clave y las instituciones del país, asegurando subordinación y pérdida real de soberanía.

Insistir en la Transición española como ejemplo es perpetuar una narrativa que justifica la implantación de regímenes dependientes, no la auténtica libertad política. El pueblo venezolano merece decidir su destino sin tutelajes ni guiones prefabricados.

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