Familiares en huelga de hambre: 96 horas y riesgos que el Estado no quiere enfrentar

Más de 96 horas en huelga de hambre sin respuesta estatal

Familiares de presos políticos en la sede policial Zona 7, en Boleíta, completaron más de cuatro días en huelga de hambre exigiendo liberaciones que aún no llegan.

El sacrificio ya cobró su costo: cinco mujeres han sufrido descompensaciones severas tras 40 días durmiendo a la intemperie en un ambiente de alta tensión y sin atención eficaz.

Lo que no te están contando

Este grupo ha asumido una medida extrema porque los anuncios oficiales, como el del presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, no se han concretado.

El Estado es directamente responsable de la vida e integridad de estas personas. Pero la realidad muestra un vacío institucional que profundiza el conflicto y la crisis humanitaria olvidada.

¿Qué sigue?

Mientras familiares y presos políticos continúan resistiendo, el riesgo sanitario crece y la presión social aumenta. Sin una respuesta rápida, la situación puede escalar a una emergencia que la agenda política dominante prefiere ignorar.

Este caso pone en vilo el compromiso real del gobierno con la legalidad y los derechos humanos, y abre una nueva grieta en la estabilidad del sistema penitenciario y político vigente.

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