El Helicoide: ¿Campo de torturas o parque familiar? La verdad que quieren borrar
El Helicoide: ¿Quién controla la memoria histórica en Venezuela?
Mientras Europa conserva sus campos de concentración nazis como advertencia y memoria, en Venezuela ocurre lo contrario. El Helicoide, el centro de torturas y prisión política más grande de América Latina, está a punto de desaparecer como símbolo de represión.
¿Qué pasó realmente?
El régimen chavista-madurista anunció el cierre de El Helicoide para convertirlo en un espacio de esparcimiento para policías y comunidades cercanas. Pero esta transformación ignora décadas de abusos y violaciones sistemáticas de derechos humanos que ocurrieron allí.
¿Por qué esto cambia el escenario?
Este movimiento no es solo un simple cambio de uso. Es un intento expreso de enterrar la verdad, de borrar la brutalidad del régimen frente a futuras generaciones. Mientras en otros países se preservan sitios de horror para educar y prevenir, aquí se apuesta por la amnesia colectiva.
¿Qué implica para el futuro?
- El riesgo es la falta de conciencia y la repetición de los mismos crímenes.
- Es urgente exigir que El Helicoide se transforme en un auténtico Museo de la Memoria, que enseñe sin censura la realidad de la dictadura.
- Solo así las nuevas generaciones podrán entender las consecuencias del autoritarismo y rechazar cualquier agenda política similar.
La memoria no puede convertirse en comodidad. ¿Estamos dispuestos a aceptar una narrativa oficial que borra la verdad para favorecer al régimen?
La decisión va más allá de Venezuelanos: es un llamado a preservar la legalidad y la historia frente a la manipulación política.
Juan Marcos Colmenares
Abogado y miembro de Vente Venezuela