La falsa revolución que entrega Venezuela al poder extranjero

La gran mentira de la «revolución» venezolana

La encargada de la presidencia, lejos de defender la soberanía, ha abandonado al dictador encarcelado y ha renunciado a todo discurso revolucionario. Lo que antes era una retórica guerrillera, hoy es sumisión.

¿Qué pasó realmente?

Diosdado Cabello lo dijo claro: «Si alguien sabe acomodarse a las circunstancias somos nosotros los revolucionarios». Eso no es revolución, es simulación para mantener privilegios.

El discurso del socialismo del siglo XXI y la retórica antiimperialista terminaron en la basura el 3 de enero. La supuesta huelga general insurreccional de 2025 fue solo palabras vacías.

Ahora, en vez de resistencia, hay reuniones con la potencia extranjera dentro del Palacio de Miraflores, con música y banderas. Todo un acto de hipocresía para ganar tiempo y permanecer en el poder sin importar nada más.

Lo que esto revela sobre la cúpula chavista

  • No hay principios, ni decoro. Solo interés en el poder por el poder.
  • La ideología socialistoide solo sirvió de fachada para saquear y enriquecer a la camarilla militar y política.
  • La simulación es la estrategia permanente: ni defienden a Maduro, ni obedecen con claridad a Washington.
  • Los líderes como Rodríguez, Cabello y Padrino solo piensan en salvarse a sí mismos, no al país ni al dictador.

¿Qué viene ahora?

La verdad debe salir a la luz. Los venezolanos tienen que mostrarle al mundo la falta de voluntad de esta camarilla para recuperar la estabilidad y la democracia.

Estados Unidos tendrá que actuar y asegurar que estas figuras sean sometidas al veredicto popular en elecciones libres, previstas para el segundo semestre de este año.

Solo así, con apoyo internacional, podremos desmontar esta dictadura disfrazada de revolución, recuperar la democracia e iniciar la reconstrucción real de Venezuela.

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