Siete presidentes en diez años: la crisis que destruye a Perú
Perú se hunde en la crisis política con siete presidentes en diez años
Este miércoles, Perú tendrá a su octavo presidente en apenas diez años. Una cifra alarmante que revela un sistema político roto y en declive constante.
La sucesión acelerada que nadie explica a fondo
- Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018): Duró menos de dos años. Ganó las elecciones, pero fue derrotado por un Congreso adverso y el escándalo Odebrecht lo enterró. Renunció justo cuando una moción de destitución le era inevitable.
- Martín Vizcarra (2018-2020): Intentó cerrar un Congreso hostil y convocar a elecciones, pero terminó destituido en plena pandemia por supuestos casos de corrupción de su pasado.
- Manuel Merino (2020): Apenas 5 días. Su subida desencadenó protestas masivas y muertes, forzando una renuncia rápida e inevitable.
- Francisco Sagasti (2020-2021): Figura de transición que solo sirvió para mantener a flote un sistema sin rumbo hasta las controvertidas elecciones de 2021.
- Pedro Castillo (2021-2022): Un año y medio marcado por la confrontación constante con el Congreso y un intento fallido de golpe que lo llevó a la destitución y arresto.
- Dina Boluarte (2022-2025): La que más tiempo duró. Se alejó del ala izquierdista de Castillo y se apoyó en fuerzas conservadoras. Sin embargo, su popularidad se desplomó, y escándalos personales y de corrupción la dejaron al borde del abismo político.
- José Jerí (2025-2026): Apenas cuatro meses. Cayó por irregularidades y vínculos con empresarios chinos, confirmando que la corrupción sigue enquistada hasta el último nivel del poder.
¿Qué está realmente pasando en Perú?
Esta sucesión frenética no es solo un problema político, es una crisis institucional que afecta directamente la estabilidad económica y social del país. Cada cambio desgasta las instituciones y aleja al Perú de un gobierno efectivo y responsable.
Lo que viene no promete estabilidad
Enfrentando comicios próximos y más incertidumbre, Perú debe lidiar con la desconfianza ciudadana, una economía resentida por la inestabilidad y la fragmentación política. Sin reformas reales ni contención, esta dinámica podría prolongarse, poniendo en riesgo la gobernabilidad y la seguridad jurídica.
¿Hasta cuándo seguirá este ciclo que debilita a Perú y afecta a toda la región?