Primero Justicia rechaza designación de Motta Domínguez con antecedentes graves
El partido opositor Primero Justicia acaba de denunciar un hecho que cambia el tablero político en Venezuela. Luis Motta Domínguez, señalado por la DEA con una recompensa de cinco millones de dólares por presunta asociación con narcotráfico, fue nombrado viceministro en el gobierno de Delcy Rodríguez. Sin rodeos: el cambio expone una anomalía profunda dentro de las estructuras oficiales.
Qué ocurrió realmente
Motta Domínguez, exministro de Energía Eléctrica entre 2015 y 2019 y sancionado por corrupción en su paso por Corpoelec, fue designado oficialmente viceministro de seguimiento de la gestión de gobierno. Esta maniobra no solo pasa por alto sus vínculos reportados con actividades ilícitas, sino que ocurre justo después de que Delcy Rodríguez anunciara el cierre de siete entidades presidenciales, intentando dar una imagen de reorganización.
Por qué esto cambia el escenario político
Primero Justicia advierte que Motta mantenía contratos sospechosos y que la OFAC ha documentado sobornos millonarios. Su nombramiento no es un simple relevo administrativo; representa un obstáculo directo para cualquier proceso real de cambio político porque perpetúa la influencia de actores con perfiles cuestionados en el poder.
Lo que viene ahora
El partido exigió la destitución inmediata de Motta y que responda ante la justicia por sus actos, además de su exclusión total de cualquier función pública que interfiera en una transición genuina. La pregunta que queda abierta para todos los venezolanos es clara: si la burocracia oficial legitima a personajes con acusaciones tan graves, ¿cómo avanzar hacia un gobierno que recupere la legalidad y el control institucional?