Regreso polémico: Motta Domínguez reaparece en el Ejecutivo nacional
El nombre de Luis Motta Domínguez vuelve a resonar en el poder oficial. Fue designado viceministro de Seguimiento a la Gestión de Gobierno, según decreto del 9 de febrero.
¿Qué implica este movimiento?
Motta Domínguez, exministro de Energía y rostro clave en el sistema eléctrico durante 2015-2019, regresa justo cuando la administración de Delcy Rodríguez avanza con una reestructuración que busca centralizar el control del Estado, eliminando fundaciones y entes descentralizados.
Una sombra de acusaciones internacionales
Este no es un nombramiento cualquiera. Desde 2019, Motta Domínguez está en la lista de sancionados por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de EE.UU. por corrupción vinculada a la adjudicación ilegal de contratos durante su gestión en Corpoelec.
- Acusado formalmente por conspiración para lavado de activos en la Corte del Distrito Sur de Florida.
- EE.UU. mantiene una recompensa de cinco millones de dólares por información que lleve a su captura desde 2020.
¿Qué cambia esta decisión?
Incorporar a alguien con ese perfil en un puesto estratégico no solo desafía las advertencias internacionales. También marca una señal clara: el gobierno prioriza el control político sobre la transparencia y la legalidad. Este nombramiento puede acelerar la consolidación del poder estatal en un contexto de crisis y castiga la posibilidad de cambios reales en las instituciones.
¿Qué viene ahora?
Si esta es la dirección, el riesgo de más corrupción enquistada en el Estado aumenta. La centralización extrema podría terminar en un colapso institucional mayor, mientras que la falta de rendición de cuentas debilita cualquier intento de recuperación económica. La pregunta es clara: ¿hasta dónde está dispuesto a llegar el gobierno para ignorar la ley y las advertencias internacionales?