Venezuela irrumpe en el top 5 de proveedores petroleros para EE.UU.
En la primera semana de febrero de 2026, Venezuela escaló hasta la quinta posición como proveedor de petróleo crudo para las refinerías estadounidenses. Un salto inesperado que cuestiona narrativas oficiales sobre el aislamiento económico del país.
Qué pasó en realidad
Aunque el volumen exportado promedio fue de 153.000 barriles diarios, cifra un 13% menor que la semana anterior, bastó para superar a varios países y posicionarse cinco lugares arriba, pasando del octavo al quinto puesto en el ranking de la Agencia de Información de Energía (EIA).
Por qué esto cambia el escenario
Este avance no es casualidad. Se alinea con un cambio político y comercial implementado desde el 3 de enero, que incluye la flexibilización de la ley de hidrocarburos, permisos para inversión extranjera y un compromiso claro para vender hasta 50 millones de barriles. La estrategia busca que la industria petrolera vuelva a ser relevante para Estados Unidos y las refinerías de la Costa del Golfo, preparadas específicamente para procesar petróleo venezolano.
Qué sigue
A pesar del progreso, la realidad es que Venezuela aún opera lejos de su potencial máximo. La producción actual es 58% menor que en el mismo período de 2025 y muy lejos del récord histórico de enero de 2011. Sin embargo, el ritmo creciente de exportación y la apertura comercial indican que la recuperación será constante, lo que puede recalibrar las fuentes energéticas de EE.UU. y los equilibrios económicos regionales.
Lo que no te están contando: detrás de esta aparente mejora hay una reestructuración política y económica que podría tener consecuencias profundas en la seguridad energética y la influencia geopolítica en el hemisferio.