Redadas migratorias no se detienen pese al bloqueo presupuestario
Tom Homan, ex ‘zar’ de la frontera bajo Trump, lo dijo sin ambages: las redadas del ICE continuarán a pesar del cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). El Congreso no logra un acuerdo de financiamiento, pero las operaciones más agresivas siguen en marcha.
¿Qué pasó?
El DHS sufrió una paralización parcial al no conseguir aprobar un presupuesto tras el bloqueo de demócratas que exigen restricciones a ICE. Esta situación ya cumple dos días sin visos de solución. Sin embargo, los agentes de inmigración no están recibiendo pago y, aun así, siguen en sus puestos implementando la política de mano dura de Trump, que sigue siendo la razón central de su mandato.
¿Por qué esto cambia el tablero político?
Mientras la mayoría del gobierno federal sigue operativo, el DHS, responsable de agencias clave como ICE, CBP y TSA, está parcialmente detenido. Pese a eso, más del 90% de su personal continúa trabajando. Esto evidencia una paradoja: la política migratoria está blindada frente a la parálisis política y presupuestaria.
Además, la inyección millonaria aprobada recientemente permite a la secretaria del DHS, Kristi Noem, redistribuir fondos para garantizar que estas redadas continúen sin restricciones financieras ni políticas.
¿Qué viene ahora?
El receso en el Congreso puede prolongar el cierre parcial del DHS. Pero mientras jugadores clave como ICE mantienen sus operaciones, las tensiones en ciudades donde se ejecutan redadas crecerán. Se profundiza así un choque inevitable entre políticas migratorias firmes y sectores que buscan limitar el alcance del control fronterizo. La llave para proteger la frontera está en manos del Ejecutivo, no del legislativo.