Familiares de presos políticos llevan 24 horas en huelga de hambre en Zona 7
Los familiares de los detenidos por motivos políticos en la sede de la Policía Nacional Bolivariana en Boleíta, conocida como Zona 7, cumplieron este domingo un día completo en huelga de hambre exigiendo su liberación inmediata y sin condiciones.
Un secuestro prolongado planteado como “proceso político”
El Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clipp) alertó que la protesta es una respuesta directa al incumplimiento de las repuestas oficiales, que mantienen a más de 50 ciudadanos privados de libertad pese a promesas públicas del chavismo. La huelga expone la realidad de decenas que, lejos de ser procesados con garantías, permanecen en un limbo legal.
Presión y amenazas internas agravan el cuadro
Denuncias hablan de intentos de romper la protesta dentro de la cárcel, forzando a los huelguistas a ingerir alimentos bajo amenazas de castigos físicos extremos. Los familiares responsabilizan al Estado por cualquier daño a la vida e integridad de los presos, quienes se mantienen en condiciones precarias y riesgosas para su salud.
Excusa de una ley de amnistía que no avanza
La oposición parlamentaria oficial y el chavismo anuncian excarcelaciones parciales en medio de retrasos y disputas por la Ley de Amnistía. El Parlamento dejó pendiente el último debate de una norma que condiciona la entrega a la presentación ante tribunales, postergando así una solución integral. El resultado: decenas siguen encerrados mientras se anuncian liberaciones parciales que solo buscan calmar la presión pública.
¿Qué traerá el futuro?
La protesta de los familiares revela que la ruta anunciada como “transición política” esconde la continuación de detenciones arbitrarias y falta de un sistema jurídico que funcione. Sin una reforma real ni compromisos firmes, la crisis carcelaria se mantendrá y con ella la inestabilidad institucional y social.