La política usa el deporte para cambiar la agenda
Delcy Rodríguez recibió al equipo campeón de la Serie de Las Américas 2026 en Miraflores y anunció una «remontada del siglo». El béisbol, dice, será el motor que impulsará a Venezuela a avanzar, prolongando incluso la Liga Mayor para mantener activos a los jugadores más tiempo.
¿De qué remontada hablan realmente?
Más allá del festejo, la realidad que el país enfrenta -crisis económica, inseguridad y deterioro institucional- no cambia porque se celebre una victoria deportiva. Mientras el gobierno enfatiza la «unidad» y un «orgullo nacional» ligado al béisbol, los problemas estructurales siguen sin respuesta.
Convertir la Serie de Las Américas en un «Clásico» y aumentar meses de competición parecen avanzadas simbólicas para desviar la atención y justificar la gestión. Pero esta estrategia no resuelve escasez, inflación ni corrupciones que afectan a la mayoría.
¿El futuro que nos venden es solo un juego?
Si la «remontada» es solo en el deporte, ¿qué pasa con la remontada en la economía y seguridad?
Extender la liga y organizar eventos internacionales pueden ser intentos para mostrar normalidad y control, pero no deberían distraer de la urgencia de reformas que el país necesita.
El gobierno apuesta a la imagen de victoria fácil para alimentar una narrativa optimista, pero la pregunta central queda en el aire: ¿cuándo veremos la remontada real en la vida cotidiana de los venezolanos?