Pescadores exigen dragado urgente en Laguna de Píritu: ¿quién ignora su crisis?

El ecosistema clave en riesgo: Laguna de Píritu exige acciones inmediatas

En pleno 2026, pescadores de Peñalver, Bruzual y Capistrano lanzan una alerta que pocos escuchan. La Laguna de Píritu —fuente vital para más de 700 pescadores lacustres— está al borde del colapso. Sedimentos taponean los caños, restringiendo el flujo de agua y poniendo en peligro la producción pesquera.

¿Qué está ocurriendo?

Solo dos de los siete caños que alimentan la laguna permanecen abiertos, pero en condiciones críticas que requieren dragado inmediato. Esta fue la exigencia principal presentada ante el Ministerio de Pesca y Acuicultura en asambleas locales con el titular Juan Carlos Loyo y otros funcionarios.

El reclamo es claro: eliminar los tapones naturales con maquinaria pesada para garantizar la viabilidad del ecosistema. Además, solicitan reconstrucción urgente de muelles y la instalación de mallas especiales que aseguren mejor retención del camarón, un recurso fundamental para la economía local.

¿Por qué esta crisis cambia el panorama pesquero?

Esta no es una petición aislada. Más de 1.200 pescadores en 72 consejos plantean una Agenda Concreta de Acción con reclamos unificados que impactan directamente en la producción y rentabilidad.

  • Sistema de suministro y asignación de combustible: actualmente reciben 120 litros semanales por embarcación sin distinguir tipo de pesca, insuficiente para actividades de campaña que requieren hasta 480 litros.
  • Costos de lubricantes y aceites: tarifas actuales elevan la estructura de costos sin justificación técnica.
  • Financiamiento urgente para reparación de embarcaciones y renovación de motores, vital para mantener la operatividad.

El gobierno anuncia un plan de distribución de motores para este año y un programa que permita a los pescadores vender directamente su proteína, eliminando intermediarios. Pero estas medidas llegan después de años de deterioro evidente. ¿Será suficiente?

¿Qué puede venir después?

Si no se actúa con rapidez sobre el dragado y la infraestructura, el sistema lagunar puede enfrentar un colapso irreversible, afectando no solo a miles de familias dedicadas a la pesca sino también a la seguridad alimentaria regional.

Además, sin revisar los costos operativos y mejorar el acceso a combustible y financiamiento, la producción pesquera podría disminuir drásticamente, consolidando una crisis silenciosa que ningún discurso oficial quiere reconocer.

Este es un tema que divide opiniones, pero las consecuencias económicas, institucionales y sociales son claras y urgentes. ¿Cuántas alertas más se ignorarán antes de que la Laguna de Píritu deje de ser fuente de vida para esta región?

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