453 presos políticos liberados, pero la verdadera libertad sigue en pausa
Entre el 8 de enero y el 12 de febrero, la Plataforma Unitaria Democrática (PUD) reporta 453 excarcelaciones de presos políticos. Sin embargo, en los últimos cuatro días solamente 17 personas han sido liberadas, un ritmo que revela más lentitud de la esperada, mientras los familiares mantienen una vigilia constante frente a las cárceles.
¿Por qué esta demora importa?
La PUD denuncia que no basta con pocas excarcelaciones aisladas. Lo que se necesita es un proceso masivo, rápido, transparente y público que garantice la libertad efectiva de todos los presos políticos. Esta demanda pone en evidencia una falla institucional grave: el poder político, dominado por el chavismo, no muestra la voluntad necesaria para liberar a todos los detenidos.
El Parlamento chavista bloquea la ley de amnistía
El escenario empeora. El Parlamento venezolano, controlado por el oficialismo, aplazó el debate crucial para aprobar la ley de amnistía total. La discusión se atascó en un punto central: la exigencia de que los procesados se presenten ante la justicia, lo que deja abierta la puerta para prolongar detenciones.
Hasta ahora, solo aprobaron hasta el sexto artículo del proyecto, que ofrece una amnistía general, pero los artículos pendientes podrían convertirse en obstáculos legales que perpetúan el encarcelamiento encubierto de opositores.
¿Qué viene después?
Sin una decisión clara y sin voluntad política real, la liberación total de presos políticos queda como una promesa incumplida. Este estancamiento evidencia un sistema judicial e institucional subordinado a intereses políticos que priorizan la permanencia en el poder sobre la justicia y la convivencia democrática.
La pregunta es: ¿Cuánto más soportarán los familiares esta política de excarcelaciones lentas y limitadas? La respuesta marcará el rumbo político y social de Venezuela en los meses por venir.