Un mensaje firme que no interesa a las grandes narrativas oficiales
Zugeimar Armas, madre de Neomar Lander, no se guarda nada: acusa a Diosdado Cabello como responsable directo de los crímenes de lesa humanidad durante las protestas antigubernamentales de 2017 en Venezuela. Y asegura que “va a pagar”.
El hecho que cambió el escenario
Neomar Lander, un joven de 17 años, murió el 7 de junio de 2017 en Chacao tras recibir el impacto de una bomba lacrimógena lanzada por fuerzas del Estado durante las protestas contra el régimen. La versión oficial que intentó desviar la atención —que Lander manipulaba un artefacto explosivo— fue desmentida por videos y testimonios independientes que prueban el abuso policial.
La tragedia de Neomar no fue un accidente: fue la consecuencia directa de una política represiva que hasta hoy permanece intacta.
¿Por qué esto cambia el juego?
Desde enero, con la captura de Nicolás Maduro en Nueva York acusado por narcotráfico, el movimiento estudiantil y la sociedad civil retoman las calles. Armas ve en esto no solo una esperanza, sino el inicio de una exigencia firme de justicia para todos los responsables, desde Maduro hasta funcionarios como Diosdado Cabello.
Mientras el régimen intenta salvar su piel de escándalos internacionales, el costo real sigue siendo la vida y futuro de miles de venezolanos.
Qué sigue
La madre de Neomar lanza un llamado claro: mantenerse firmes y seguir la lucha. Esta batalla no es solo por libertad, sino por castigar a quienes usaron las instituciones para violar la legalidad y arrebatar vidas jóvenes. Si no se hace justicia, el debilitamiento institucional de Venezuela continuará, dejando espacio para más impunidad y fragilidad social.