36 casos de fiebre amarilla en Venezuela: alarma sanitaria sin respuesta real
Alerta sanitaria en Venezuela: 36 casos confirmados de fiebre amarilla desde mitad de 2025
El gobierno venezolano informó que desde junio del año pasado se confirmaron 36 casos de fiebre amarilla, con un aumento claro y preocupante en varias regiones del país.
Qué pasó
La vicepresidenta sectorial Isabel Iturria confirmó un incremento en los casos, concentrados mayoritariamente en personas entre 10 y 49 años. Los estados de Aragua, Lara, Portuguesa y Barinas enfrentan el mayor impacto, mientras Caracas asegura no registrar virus activo.
¿Por qué esto cambia el escenario?
El resurgimiento de la fiebre amarilla en Venezuela evidencia un problema mayor: el sistema de salud enfrenta limitaciones serias para controlar brotes que ponen en riesgo la salud pública y la seguridad sanitaria.
- La campaña de vacunación priorizó 22 parroquias, pero no garantiza cobertura amplia ni sostenida.
- Venezuela depende de donaciones internacionales para vacunas, lo que revela una falta de autosuficiencia.
- Expertos recuerdan que en la última década no se han alcanzado las metas de inmunización, dejando huecos críticos en la protección poblacional.
Qué viene después
El Estado anunció la compra de más vacunas y la incorporación de la Fuerza Armada a la campaña de vacunación. Sin embargo, sin corregir fallas estructurales, este brote amenaza con crecer y abrir nuevas crisis sanitarias.
Esta situación obliga a cuestionar la capacidad real del gobierno para garantizar salud y seguridad a la población frente a epidemias que podrían haberse controlado con planificación y gestión efectiva.
¿Estamos ante un aviso claro de un sistema de salud colapsado? Lo cierto es que el incremento de esta enfermedad reabre el debate sobre prioridades y responsabilidades en Venezuela.