Una regla no oficial paraliza a casi un cuarto de las ONG en Venezuela
Más del 24% de las ONG activas en Venezuela operan sin registro legal, revela un estudio reciente. La razón: al menos 11 regulaciones que actúan como barreras invisibles a la libre asociación.
¿Qué pasó?
Rigoberto Lobo, fundador de Promedehum y experto en derechos humanos, explica que estas normas no solo ralentizan la formalización sino que imposibilitan el acceso a fondos, limitan la participación en espacios oficiales y complican trámites administrativos y tributarios.
¿Por qué esto cambia todo?
- La falta de registro no detiene el trabajo, pero sí reduce opciones legales y financieras.
- El 48% de las ONG registradas enfrenta trabas para completar los procesos.
- El tejido asociativo pierde fuerza: 70% ha perdido jóvenes, quienes migran o deben concentrarse en sobrevivir.
Esta realidad mina el rol clave que estas organizaciones juegan como puente entre la ciudadanía y el Estado, debilitando un contrapeso esencial.
¿Qué sigue?
Sin apoyos claros y con controles estrictos en financiamiento, las ONG enfrentan un futuro incierto. Algunas desaparecerán, otras mutarán. Pero sin apertura en la reglamentación, el tejido social formal seguirá debilitándose justo cuando Venezuela necesita pasar de la emergencia a la reconstrucción.
Esta no es solo una cuestión de burocracia. Es una limitación estructural con consecuencias profundas para la sociedad venezolana.