1766: Cómo el gobernador Solano enfrentó la viruela que casi destruye Caracas

Caracas al borde del colapso: la viruela arrasó con el 36% de la población

En 1766, la provincia de Venezuela enfrentó una epidemia de viruela con un impacto brutal: la mortalidad en Caracas alcanzó el 36%. Un dato que hoy debería hacernos replantear cómo se gestionan las crisis sanitarias.

El gobernador José Solano no esperó sentado

Designado por Carlos III, Solano decidió actuar rápido y buscaron traer un médico francés experto desde Martinica para controlar la infección. Pero la estrategia se frustró cuando el especialista llegó enfermo y no pudo intervenir.

La solución llegó desde las Islas Canarias con el Dr. D. N. Perdomo. Para evitar errores, Solano ordenó una serie de ensayos con niños y adolescentes, demostrando precaución y método.

  • Primer ensayo: 9 niños entre 4 y 9 años.
  • Segundo ensayo: 12 niños entre 8 y 10 años.
  • Tercer ensayo: 23 niños y jóvenes entre 8 y 10 años.

Los resultados positivos impulsaron la vacunación masiva. Solano aplicó la vacuna primero a sus propios hijos y luego a casi 5.000 personas.

La vacunación se tornó privilegio de las élites

Una consecuencia silenciosa y decisiva fue que las familias poderosas de Caracas aprovecharon la oportunidad para asegurarse la inmunidad. Entre ellas se cuentan:

  • El Marqués del Toro y su extensa familia.
  • El Maestre de Campo don Juan Nicolás de Ponte, su núcleo familiar y sus 25 esclavos.
  • Las Hermanas Bolívar, tías del Libertador Simón Bolívar.

Este detalle revela cómo la salud pública estaba condicionada por los recursos y la influencia social, un problema que no ha desaparecido.

Solano: un gobernador que enfrentó desafíos militares y sanitarios

Más allá de la crisis sanitaria, Solano dejó huella como militar: lideró una expedición de 12.000 soldados para reconquistar Florida y hundió decenas de barcos ingleses como almirante de la escuadra «América».

Su gestión demuestra cómo mantener la seguridad y la salud pública puede ser clave para sostener las instituciones en tiempos de crisis.

¿Qué nos enseña esta historia olvidada?

La viruela puso en evidencia la fragilidad de la sociedad de entonces y el papel central del Estado en controlar pandemias. Pero también dejó claro que la salud siempre estuvo vinculada a la estructura social y política. Una lección que vale la pena recordar ahora, cuando las respuestas oficiales siguen condicionadas por agendas y privilegios.

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