Nilson Guerra advierte: Es hora de despresidencializar Venezuela

La trampa presidencial que bloquea el cambio en Venezuela

El historiador Nilson Guerra Zambrano desmonta el mito presidencialista que domina a Venezuela. Su libro, «Es posible otra democracia», señala que el problema no está en quién ocupa el poder, sino en la manera en que la sociedad entiende y ejerce la democracia.

Lo que pasa realmente

Venezuela sigue atrapada en una cultura política que idolatra al presidente como última autoridad y celebridad pública. Mientras tanto, la verdadera democracia -un sistema donde todos los ciudadanos forman parte activa y con conocimiento del Estado y sus instituciones- cuesta cada día más. Se confunde la democracia con votar cada cierto tiempo, sin exigencia real de transparencia ni preparación política.

¿Por qué esto cambia el escenario?

Nilson Guerra insiste en que el Estado no es el gobierno ni una sola persona; el Estado somos todos los ciudadanos. La concentración de la atención en una figura presidencial impide el desarrollo de una sociedad civil fuerte y un sistema de pesos y contrapesos efectivo. Además, esa sobredimensión presidencial alimenta una dinámica de distracción y manipulación que lleva al país a la improvisación institucional y al abandono de una gestión pública eficiente.

Qué viene si mantenemos este enfoque

Si no cambiamos esta cultura política, la crisis institucional y social continuará. La baja participación electoral, la poca exigencia ciudadana y la indefensión ante gobiernos que actúan sin rendir cuentas seguirán profundizándose. La solución propuesta es clara: despresidencializar Venezuela, revalorizar el papel del ciudadano y fortalecer las instituciones locales y nacionales para que la democracia no sea un simple voto, sino un sistema funcional real.

¿Estamos preparados para dejar al presidente fuera del centro y construir juntos el país?

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