EE.UU. no presionará por democracia en Venezuela: ¿quién queda entonces?
EE.UU. no apuesta por la democracia en Venezuela
Mariano de Alba, experto en derecho internacional y geopolítica, despeja cualquier duda: la posición estadounidense en Venezuela es principalmente económica, sin intención real de presionar por una transición democrática.
La realidad europea: distraída y sin margen
La Unión Europea mantiene una postura pasiva. La guerra en Oriente Medio, los intereses en Rusia y África, relegan a Latinoamérica y a Venezuela a un segundo plano de su agenda. Su diplomacia es diplomática, pero sin fuerza para cambiar el estatus quo.
¿Quién puede cambiar el curso de Venezuela?
De Alba es contundente: tras el 3 de enero, ninguna solución externa será efectiva. La reinstitucionalización y la recuperación democrática son una misión interna, de los propios venezolanos.
El chavismo no desaparecerá. Aunque con menor apoyo, sigue siendo un actor político inevitable, como demuestra la influencia del gobierno de Delcy Rodríguez.
El rol limitado de España
Si algún país puede jugar un papel relevante es España, dada su relación histórica con Venezuela. Pero hablar de una salida sin incluir al chavismo es ingenuo y alejado de la realidad política nacional.
Lo que viene
Sin presión externa real, la crisis política y social seguirá enquistada. La recuperación de la democracia será un esfuerzo lento y complejo, pero sin alternativas políticas fuera del país, la respuesta está clara: Venezuela debe resolverlo por sí misma.